Aislamiento360

El aislamiento térmico es fundamental e imprescindible para garantizar la eficiencia energética, el ahorro ambiental y el confort térmico de las viviendas. ¡Aísla 360º!

Mi casa no está aislada: ¿Y ahora qué? (I)

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Mi casa no está aislada

Todas aquellas viviendas construidas antes del año 80 no tienen, casi con toda seguridad, aislamiento térmico. Esto se traduce en una pérdida continua de energía térmica a través de la envolvente, que el usuario no puede apreciar directamente, pero que sí se refleja en las facturas de electricidad y/o gas que paga cada mes.

Entonces, ¿qué podemos hacer si descubrimos que los altos costes en las factura de energía que estamos pagando se debe a que nuestra casa no cuenta con aislamiento térmico o que lo posee de forma deficiente?

Existen muchos métodos para aislar nuestra vivienda existente que se adaptan a las distintas configuraciones constructivas, urbanísticas y, por supuesto, económicas en que nos encontremos en cada caso.

En principio podemos catalogar las distintas posibilidades de actuar en nuestra envolvente en tres estrategias:

  1. Aislar por el exterior
  2. Aislar por el interior
  3. Aislar cavidades (cámaras de aire, desvanes no habitables……)


Veamos entonces los métodos, con los pros y contras que tiene cada caso.


Fachadas

AISLAR POR EL EXTERIOR

El sistema más común para aislar por el exterior, es conocido como SATE-ETICS (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) y cuenta con numerosas ventajas:

  • Toda la envolvente del edificio queda aislada, eliminando los puentes térmicos y evitando condensaciones, protegiendo la estructura del cerramiento de la variación de temperaturas exterior e interior, generando así una menor demanda energética.
  • Se disminuyen las ganancias por radiación solar directa.
  • Se mejora la estética de la fachada, rejuveneciendo su aspecto y revalorizando el inmueble.
  • No reduce espacio útil.
  • Se puede instalar en inmuebles ocupados, con pocas molestias para los usuarios.
  • Se aprovecha toda la inercia térmica del muro soporte existente.
  • Mejora del nivel de aislamiento acústico de la fachada cuando se utilizan aislantes de determinada naturaleza, como por ejemplo Lanas Minerales.

Sin embargo, hay que decir, por contra, que es una solución cara por el coste que supone el montaje de andamios y medios auxiliares y no se puede aplicar a aquellas fachadas que se encuentren protegidas o catalogadas históricamente.

Otra solución de aislar por el exterior es la de superponer, además del nuevo aislamiento térmico, una nueva fachada a base de una hoja de protección (formada por placas ligeras de acabado de la fachada, que pueden ser cerámicas, de piedra natural, metálicas, de resina, de vidrio, etc.) anclada sobre el muro existente, pero separada de éste y en cuyo espacio se crea una cámara que funciona por efecto chimenea, al crearse por convección una corriente continua ascendente de aire, evitando el riesgo de humedades por condensación de vapor de agua y asegurando que el aislamiento y el resto de capas interiores se mantengan secas.

Esta tipología se denomina fachada ventilada, y sus ventajas son las siguientes:

  • Se eliminan los puentes térmicos lineales, como frentes de forjados, contornos de huecos, etc., al proteger el muro original con el aislamiento exterior.
  • Se mejora la estética de la fachada, rejuveneciendo su aspecto y revalorizando el inmueble.
  • Evita trabajos en el interior. Se puede instalar en inmuebles ocupados con pocas molestias para los usuarios.
  • No reduce espacio útil.
  • Se disminuyen las ganancias por radiación solar directa.
  • Protección estructural contra agresiones externas (lluvia, polución..)
  • Se aprovecha toda la inercia térmica del muro soporte existente.
  • Evita la condensación del vapor de agua y, por consiguiente, la posible aparición de humedades y mohos.
  • Mejora del nivel de aislamiento acústico del muro original si se emplea un aislante de Lana Mineral.
  • Permite opcionalmente, alojar instalaciones entre la cámara y el aislante.

Por contra, es un sistema caro, más incluso que el SATE, y con un mayor incremento del espesor de la fachada, lo que puede suponer problemas con la normativa urbanística, además de que tampoco se puede aplicar a aquellas fachadas que se encuentren protegidas o catalogadas históricamente.

 

AISLAR POR EL INTERIOR

Consiste en aplicar el aislante térmico por el interior de la vivienda mediante la instalación de un trasdosado, a base de entramado autoportante con aislamiento integrado, y comúnmente acabado interiormente con placa de yeso laminado.

Sus principales ventajas son:

  • Pueden efectuarse intervenciones “parciales” en una determinada vivienda, por lo que no es necesario el consentimiento de toda la comunidad de vecinos.
  • No se precisan sistemas de andamiaje que invadan la vía pública.
  • Único sistema adecuado para edificios con grado de protección para patrimonio histórico.
  • Mejora del nivel de aislamiento acústico del muro original si se emplea un aislante de virutas de madera Heraklith.
  • Los trabajos se consideran “obras menores”, reduciendo o eliminando costes en solicitudes de licencias y proyectos.
  • Permite opcionalmente, alojar instalaciones dentro del propio entramado metálico, y en el caso de emplear determinado tipo de aislante, como por ejemplo una Lana Mineral flexible, sin necesidad de hacer rozas en éste.

A pesar de esto, es un método que, con un coste medio, nos producirá una merma de superficie útil en nuestra vivienda, sin resolver de forma completa los puentes térmicos, dejando riesgo de condensaciones, al tiempo que presenta ciertas molestias para los usuarios del edificio en caso de estar ocupado.

 

AISLAR CAVIDADES

Una situación alternativa a las anteriores es el relleno de la cámara de aire en muros de doble hoja por inyectado del aislamiento térmico.

Sus ventajas son las siguientes:

  • La puesta en obra es rápida, limpia y eficiente.
  • Rehabilitación energética.
  • En el caso de utilizar un aislante de Lana Mineral, se mejoran también las prestaciones acústicas del muro original.
  • Aplicación recomendable desde el exterior, aunque en edificios plurifamiliares puede estudiarse la intervención desde el interior de las viviendas.
  • No reduce espacio útil.
  • Sistema económico.

Como principal desventaja tenemos que es únicamente aplicable a aquellos inmuebles construidos con muro de doble hoja, además de que no resuelve de forma completa los puentes térmicos.

Ahora ya no tienes excusa para tener tus fachadas aisladas y empezar a ahorrar en las facturas.

Fuentes:

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